El acuerdo es un incentivo para Airbus que intenta poner un pie en la industria de aviación china que continúa creciendo a ritmo acelerado. Sin embargo, aún se encuentra bastante atrás de su rival estadounidense Boeing, que domina dos tercios del mercado chino.
En los últimos años las compañías aéreas chinas encargaron 150 Boeing modelo 737.
"Para nosotros es una forma de desarrollar una visión a largo plazo con los chinos. Es evidente que construir los aviones en China les dará a los chinos un incentivo para adquirir más aviones", afirmó el director ejecutivo de Airbus, Louis Gallois.
Se estima que China necesitará en los próximos veinte años unos 2.800 aviones para reemplazar a los que están en uso en la actualidad.
El acuerdo fue firmado durante una visita del primer ministro francés, Jacques Chirac a Pekín.