En la licitación convocada por Argentina también participan una firma de Estados Unidos y otra de Francia.
Las empresas que presentaron sus ofertas, tanto en su fase técnica como en la económica, fueron las chinas CETC International y CEIC, la estadounidense Traktel y la francesa Thales Raytheon Systems.
Esta última firma, en los primeros tramos de la gestión del presidente Néstor Kirchner, fue señalada por el gobierno argentino como parte de una red de corrupción en la década anterior, motivo por el cual se le cesó el control del espacio radioeléctrico argentino que verificaba por decisión del ex presidente Carlos Menem (1989-1999).
La tecnología 3-D (tridimensional) permite la medición precisa de la distancia y altura de vuelo, así como la dirección de las aeronaves que transitan el espacio aéreo controlado.
El concurso para la compra de los cuatro radares 3-D transportables fue convocado el pasado 6 de diciembre de 2006 por resolución de la ministra de Defensa, Nilda Garré, y fue activado la semana última, cuando Kirchner admitió públicamente que el sistema de seguridad aérea en este país "está quebrado".