Machinea agregó que "China y la India han cambiado estructuralmente la demanda mundial y han protagonizado el ‘boom’ de recursos naturales que hemos visto en estos últimos años en América Latina".
En su opinión, ese auge "se puede mantener 10 ó 15 años más. Estamos frente a un período de precios más altos de las materias primas, que sabemos no va durar toda la vida, pero va a durar un tiempo".
"El problema mayor que presenta América Latina es que no ha podido vender a China productos más sofisticados y con mayor agregado o conocimiento, en parte por los problemas de eficiencia que tenemos en la región y en parte porque China tiene un sistema de protección muy parecido al que tiene el mundo desarrollado", agregó.
El hecho de vender a China básicamente materias primas y pocos productos con mayor valor agregado, se convierte en "una dificultad adicional para mejorar la calidad de nuestras exportaciones hacia ese país", precisó.
Machinea hizo estas declaraciones al presentar en la sede de la CEPAL el "Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2007".
En el documento se plantea que la región creció 5,6 por ciento en 2007, a causa de la coyuntura económica favorable que permitió el crecimiento de casi todos los países, y se pronostica que el crecimiento para 2008 será de 4,9 por ciento,
Si se confirman estos pronósticos, se completarán seis años de crecimiento consecutivo en la región, y se tendrá que el producto por habitante acumuló un aumento de 24 por ciento, equivalente a 3,9 por ciento anual.
Los últimos años han sido excepcionales para la economía mundial, que lleva cuatro años consecutivos creciendo más de 3 por ciento por año.
Debido a ello, el crecimiento de América Latina y el Caribe no es un hecho aislado, sino que se da en un proceso de evolución global favorable.
Panamá es el país que más creció, con 9,9 por ciento, seguido de Argentina con 8,6 por ciento, Venezuela 8,9, Perú 8,2 y Uruguay y República Dominicana 7,9 por ciento.
Tres países registraron crecimiento de 7 por ciento: Colombia, Costa Rica y Cuba. En este último caso no se utilizó la misma metodología para medir el crecimiento que el resto de las naciones.
Honduras registró 6 por ciento de crecimiento, Paraguay y Guatemala 5,9 por ciento, y Chile y Brasil 5,7 por ciento.
Ecuador es el que menos creció, con 2,7 por ciento, por debajo de México, Bolivia y Haití, que registraron 3,7 por ciento y Nicaragua 3 por ciento.
En el Caribe, Antigua y Barbuda es la isla que más crece con 6 por ciento, seguida de Trinitad y Tobago y San Kitts y Nevis con 5,9 por ciento, y de Suriname y San Vicente y Granadinas con 5 por ciento.
Le siguen Guyana con 4,9 por ciento, Santa Lucía y Barbados, ambas con 4 por ciento, Bahamas 3,7 por ciento, Granada y Belice 3 por ciento, Jamaica 1,9 y Dominica 1,9 por ciento.
Machinea explicó que el saldo de cuenta corriente se deterioró en 14 de los 19 países latinoamericanos analizados, y que la inversión sigue siendo el factor más dinámico de la demanda, aunque el consumo acelera su crecimiento, impulsado por la mejora del empleo y el aumento del crédito.
Se plantea que en la región el ahorro crece, pero menos que en 2006, mientras que las exportaciones se desaceleran.
El excedente de la balanza básica se destina a aumentar las reservas. Por ejemplo, Chile invierte los excedentes del cobre en el extranjero, al igual que hace Venezuela con los del petróleo.
El volumen regional de reservas internacionales se acercó a los 420.000 millones de dólares en octubre pasado, lo que representó un aumento de casi el 30 por ciento en comparación con el registrado a fines de 2006.
CEPAL advirtió que la región enfrenta "una mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales y un aumento de la incertidumbre, lo cual requiere cautela en el manejo macroeconómico".
Se espera una desaceleración del crecimiento económico de Estados Unidos de 2,2 por ciento en 2007 a 2 por ciento en 2008; México y Centroamérica son las economías más dependientes del crecimiento estadounidense.
En la Unión Europea se pronostica una caída del crecimiento de 2, 9 por ciento en 2007 a 2,9 en 2008, mientras que en Japón ocurre algo similar, con una disminución proyectada de 2 por ciento en 2007 a 1,7 por ciento en 2008.
El organismo prevé una moderada desaceleración de la economía mundial causada fundamentalmente por el menor ritmo de crecimiento de los países desarrollados, la que afectaría en forma limitada y de distinta manera a las economías emergentes.
No obstante, el informe de la CEPAL indica que la relativa fortaleza que muestran las economías de la región permite mantener un cauto optimismo.