Especial: Nueva imagen de productos chinos en Venezuela

     Gracias al impulso de los gobiernos de China y Venezuela en  los terrenos de comercio, la inversión, la transferencia  tecnológica, los carros, celulares, computadores, hasta satélite  hechos en China o por China, cambiaron radicalmente la impresión  tradicional de los venezolanos hacia "Made in China".  

     Cada año en octubre, se celebra en Caracas la exposición de  automóviles "Autoshow". En las exposiciones de los años 2006 y  2007, las marcas chinas, que tratan de ofrecer a los consumidores  locales una alternativa económica y de calidad, llamaron mucha  atención de los visitantes.  

     Las marcas Cheely, Chevy, Great Wall, contaron con puestos de  exhibición espaciosos y llamativos. Modelos en ropa tradicional  china introdujeron un aire oriental a la demostración de  diferentes modelos de carros. 

     Ahora dichas marcas, inicialmente extrañas, están  convirtiéndose más familiares para los venezolanos.  

     Rafael Córdoba, un ingenieron electrónico de 34 años, iba a  vender su viejo Monza para comprar un QQ de Chevy, un tipo de  carro compacto y económico. 

     "Venden QQ a 23 millones de bolívares (casi 10 mil dólares),  es bastante económico, además hay carros disponibles, no necesito  esperar meses para retirar el carro. Voy a solicitar crédito al  banco y listo", dijo a Xinhua, aparentemente entusiasmado. 

     Según los respresentantes de marcas chinas Cheely, Great Wall, dichos carros son bien acogidos en el mercado venezolano, e  incluso, a veces los carros chinos fueron vendidos una vez que  llegaran a Venezuela. 

     Las marcas están explorando este mercado a nivel nacional, y  algunas de ellas están negociando construcción de fábricas  asambladoras en este país suramericano. 

     El estado de Falcón, en la costa caribeña venezolana, alberga  ahora una empresa mixta sino-venezolana de producción de " computadores bolivarianos". 

     La empresa, fundada por el Ministerio de Tecnología de  Venezuela y el Grupo Langchao de China, produce computadores  económicos de identidad venezolana para escuelas, entes públicos y el público general. 

     Los computadores se venden en la red de Mercal, un sistema de  distribución de alimentos subsidiados por el gobierno. Llegaron  bien equipados con multimedia, a precios solidarios, a los  consumidores e se hicieron más accesibles posible a la gente con  recursos reducidos. 

     Por otra parte, empresas chinas de telecomunicaciones Huawei y ZTE, están invirtiendo en proyectos para fabricar celulares en  Venezuela.  

     Para 2008, la meta ambiciosa de ZTE es fabricar al menos un  millón de equipos en el país. En aquel entonces, Venezuela contará con el potencial de exportar celulares sino-venezolanos a países  vecinos de Suramérica. 

     Además de los carros, celulares y computadores que aparecen en la vida cotidiana de los venezolanos común y corrientes, el  proyecto de cooperación del sátelite de comunicación "Simón  Bolívar" entre China y Venezuela le dio un toque más sofisticado a la imagen de los productos hechos en China.  

     Según acordaron los dos gobiernos, China construye el sátelite en el territorio chino y se encarga de capacitar a cerca de 120  venezolanos en diseño y construcción de satélites de hasta una  tonelada.  

     Dicho satélite, aunque denominado al padre de Venezuela, al  lanzarse y entrar en funcionamiento en 2008, recordará en todos  los momentos a los venezolanos que fue hecho en China.  

     Alejandro Madero, un joven de 25 años, estudiante de doctorado en antropología y escritor, dijo a Xinhua que le parece "buena" la tecnología y manufactura de procedencia china. 

     "La gente piensa que son mejores los productos de Estados  Unidos que los de China, pero los de China siempre son más  económicos y están en la vanguardia y su producción es más masiva", destacó.