La decisión fue anunciada el jueves por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que destacó los trabajos del INPE.
El INPE, en asociación con China, puso en marcha hace 20 años el Programa CBERS (Satélite Sino Brasileño de Recursos Terrestres) para el desarrollo conjunto de satélite de observación de la Tierra.
La entidad brasileña aprovechó una conferencia realizada en la ciudad de Nueva Orleáns, en EE.UU., esta semana para presentar los primeros resultados de las observaciones hechas por los satélites puestos en órbita por Brasil y China.
Las Naciones Unidas quieren montar una red de satélites para lograr el monitoreo ampliado de los cambios climáticos en el mundo, incluso para alertar sobre posibles desastres naturales, sequías y otros problemas que puedan ser detectados.
La agencia espacial norteamericana (NASA) también suministrará sus nuevas generaciones de imágenes a los especialistas de la ONU.
El programa, conocido como Sistema de Observación Global, todavía espera ser de utilidad para el sector agrícola y de gestión de recursos hídricos.
Considerado como el plan más ambicioso de la ONU para monitorear el clima, el sistema necesitará aún de algunas décadas para estar en completo funcionamiento.
Actualmente, 16 satélites de diferentes países forman el sistema creado por la ONU. Sin embargo, tan sólo el 2008, otros 17 satélites geoestacionarios serán puestos en órbita para fortalecer el sistema.
La ONU tiene como meta que los satélites lanzados los próximos 20 años sirvan para medir los niveles de los mares y también los gases del efecto invernadero en la atmósfera.
Según Paul Garwood, portavoz de OMM, un gran número de gobiernos declaró su apoyo a la estrategia de la ONU para los próximos años.