Según el investigador, gracias a los vestidos, calzados, misceláneas, electrodomésticos y otras manufacturas chinas, los grandes almacenes y supermercados panameños se encuentran repletos de bienes de pueden ser adquiridos a precios accesibles, en contraste con las mercancías procedentes de Estados Unidos y Europa.
"Los mercados panameños y latinoamericanos prácticamente están inundados de productos ‘made in China’, que son apreciados por las familias de escasos recursos económicos por los precios baratos de los productos", indicó el especialista a Xinhua.
Uno de los principales puntos de ingreso de productos importados es la Zona Libre de Colón (ZLC), ubicada en la costa atlántica panameña, que sirve como centro de distribución de vestidos, electrodomésticos, misceláneas, zapatos, adornos, juguetes, computadoras y todo tipo de mercancías.
"Alrededor de 40 por ciento de los productos que se comercian en este emporio comercial provienen de China, debido a la alta competitividad de los precios de las mercaderías chinas, cuyos precios son bajos, en comparación a otros proveedores", subrayó.
Los almacenes de la capital panameña ofrecen camisas a precios desde 1,99 dólares, zapatos (cinco dólares), vestidos de damas (siete dólares), vajillas (50 centavos de dólar), reproductores de DVDs (20 dólares) y televisores (70 dólares) que inundan los comercios en esta ciudad.
Ramos agregó que el flujo del comercio entre China y Panamá, contribuye al comercio entre el gigante asiático y las naciones latinoamericanas, al incidir en el control de la inflación y abaratar los costos de los precios de los bienes en toda la región.
El economista sostuvo que uno de los factores que contribuyó a que Panamá se convierta en un punto de distribución de los productos chinos a los demás países latinoamericanos es su posición geográfica estratégica, fortalecido por el Canal de Panamá y la existencia de un centro financiero internacional.
La ZLC realiza importaciones y reexportaciones anuales por más de 5.000 millones de dólares en mercancías, las cuales están dirigidas por lo general a un mercado de 525 millones de consumidores en la región.
Entre los principales centros que proveen de mercancías a la citada zona franca panameña se encuentran la parte continental de China, Hong Kong de China, Taiwán de China, Estados Unidos y Japón.
El representante de la Oficina de Desarrollo Comercial Chino- Panameño, Bao Esheng, destacó hace unos días el nivel del comercio bilateral que durante 2007 ascendió a 5.058 millones de dólares, lo que significó un aumento de 258 millones de dólares con respecto a 4. 800 millones de dólares de 2006.
"Panamá y China también tienen en común que ambos lograron un desarrollo de sus economías parecido, el primero de 11,2 por ciento, mientras que China logró un crecimiento de 11,4 por ciento", subrayó.
Esta semana el vicepresidente de la Fundación Valle Aguirre de la Universidad de Chile, Patricio Rojas, se refirió también al intercambio comercial entre China y los países de la región, sobre todo al impacto positivo de este acercamiento en la economía.
Durante un encuentro portuario internacional celebrado en Panamá, el experto chileno afirmó que el alto crecimiento económico del gigante asiático ha sido una de las principales causas del aumento de la demanda de materias primas y petróleo en los últimos 10 años, insumos que son provistos por América Latina.
En su exposición titulada "La Cuenca del Pacífico como fuente de oportunidades", Rojas destacó la creciente relación entre Chile y China com un reflejo de que los tiempos han cambiado para los intereses económicos de la región.
"Chile fue el primer país de Latinoamérica en suscribir un Tratado de Libre Comercio con China, que entró en vigencia el 1 de octubre del 2006, convirtiéndolo en uno de los principales socios de la región", indicó.
En la última década las relaciones comerciales de China con los países latinoamericanos tiende a estrecharse porque son de beneficio mutuo, hasta el punto que algunos se han convertido en importantes socios comerciales como Chile, Brasil, Venezuela, Argentina, Perú, Costa Rica y México.
Las proyecciones de Ramos y de Rojas coincidieron al señalar que para la próxima década el nivel de las relaciones comerciales entre China, Panamá y los países latinoamericanos seguirá su ritmo ascendente.