China ganar

     Los deportistas chinos tienen esta vez la ventaja de competir en  casa y en todas las disciplinas, afirmó Jiménez, la primera mexicana  que conquistó una medalla de oro olímpica, en las competencias de  Sydney 2000 (Australia). 

     En sus últimos seis Juegos Olímpicos, China ha escalado del  cuarto lugar en Los Angeles 1984 al segundo puesto en Atenas 2004,  por arriba de Rusia y Alemania pero abajo de Estados Unidos, el  líder indiscutible. En Atenas, Estados Unidos obtuvo 35 oros y China  32.  

     En Beijing se verá la fortaleza del deporte chino que ha escalado  de manera gradual en cada olimpiada, expresó Soraya, quien ganó el  oro con un levantamiento de 227,9 kilogramos en la división de 48  kilogramos. 

     La ex pesista mexicana agregó que Beijing 2008 estará lleno de  sorpresas, porque además de ser una gran fiesta deportiva se verá un  enorme nivel de competencia. 

     Sobre las pesistas de su país Damaris Gabriela Aguirre y Luz  Acosta, la campeona olímpica expresó confianza en que cumplan un  buen papel en Beijing. 

     Explicó que para Damaris son sus segundos juegos olímpicos y por  su experiencia y preparación, le augura que estará entre los  primeros lugares, y de Luz Acosta, comentó que va a quedar entre las  primeras 15 de la competencia. 

     La pesista dijo que las dos llevan preparación y enormes deseos  de trascender, por lo que tampoco se descarta que se metan a las  finales y puedan convertirse en las siguientes ganadoras de medalla  de levantamiento de pesas en México. 

     "No será fácil porque estarán compitiendo con países muy fuertes  dentro de esta disciplina", dijo. 

     Soraya Jiménez Mendívil, de 30 años, ganó el oro olímpico hace  ocho años a la sudcoreana Ri Song Hui, en una emotiva final.  

     "La olimpiada de Sydney 2000 fue para mí, es y será siempre algo  muy especial en mi vida. Un recuerdo muy intenso", dijo. 

     La halterista evocó aquel año. "Trabajé mucho tiempo con mi  entrenador (el búlgaro Georgui Koev). No sólo fueron ocho o diez  meses de entrenamiento. Fueron 10 años de preparación, trabajando  muy fuerte y al pisar Sydney toda presión desapareció ya que  estábamos conscientes y felices de todo el trabajo que se había  hecho". 

     Jiménez Mendívil añadió que "todo lo que podíamos hacer era  disfrutar el momento día a día. Koev me enseñó a canalizar esa  angustia y en 15 años de deportista fue una de mis mejores  competencias porque realmente lo disfruté". 

     Dijo que fue una etapa muy importante en su vida. "Una etapa de  maduración en todos los sentidos, ya que me concentré en ese aspecto  en el cual todo atleta se siente completo y es el poder llegar a una  competencia de ese nivel y saber que representas a tu país. Y  gracias a eso se logró conseguir el oro", comentó. 

     La ex pesista dijo que no creía en el oro. "Nunca me enteré que  iba por el oro. Mi entrenador no me lo mencionó. Sólo me dijo que  estaba peleando la primera posición y me preguntó: Soraya vamos por  127 ¿puedes?. Y yo le respondí "¡Sí, vamos por 127!" 

     Agregó que en ese momento "uno no ubica la magnitud ni sabe qué  está pasando". "La prensa te sigue por todos lados, no te deja ni  respirar y te llega a agobiar, al grado de que mejor me regresé a la  Villa Olímpica para que me dejaran descansar. No tenía idea de que  era el comienzo. En México el asedio fue mayor", apuntó. 

     La campeona olímpica comentó que su abuelo Tomás Mendívil Cruz  había fallecido mientras ella se encontraba en Sydney. Soraya  Mendívil dijo que había prometido a su abuelo una medalla. 

     La victoria olímpica de Soraya alentó la práctica de la  halterofilia entre las mujeres en México. Ocho años después de su  triunfo, Soraya dijo que mucha gente la recuerda y la trata bien. 

     Soraya Jiménez afirmó que "es uno de esos triunfos que no se  olvidan y esperemos que pronto surja otra medallista que nos ponga  en alto y que consigan otra victoria de ese nivel".  

     La halterista trabajará como comentarista deportiva en los Juegos  Olímpicos de Beijing para un canal de televisión en México. 

     Soraya afirmó que es aficionada al pozole (guiso típico mexicano  de granos de maíz con caldo de cerdo o pollo) y a las pastas. 

     La otrora deportista reanudó sus estudios en la carrera de  derecho en el área de criminología y los mezcla con proyectos  dedicados al deporte. 

     Soraya recomienda a todas las personas que hagan deporte y eviten  el exceso de peso. 

     La ex deportista fue sometida a una operación de pulmón y a  cirugías en rodillas y muñecas. 

     "Me siento plena y satisfecha por mis logros. Creo que mi cuerpo  dio lo que tenía que dar y no me siento frustrada. Me siento  tranquila ya que vuelvo a una olimpiada, pero en otra faceta de mi  vida", aseguró la campeona olímpica.