Todas las instituciones financieras deberán proveer préstamos académicos suficientes a tiempo, y crear nuevas clases de productos crediticios para satisfacer las necesidades de los estudiantes pobres, dijo la entidad en un documento publicado el domingo en su página de Internet.
"El sistema de préstamos educacionales actual requiere de mejoras, ya que no cubre a todos los estudiantes de los centros docentes superiores y los procedimientos de aplicación son complicados", indica el documento.
Sin embargo, el banco llamó a las demás instituciones a mejorar sus controles internos y fortalecer el seguimiento a los créditos, a fin de reducir los riesgos.
En 1999, China puso en operación un sistema piloto de préstamos educativos en ocho de las principales ciudades del país, entre ellas Beijing, Shanghai, y Tianjin, con el que buscaba asistir a los estudiantes universitarios provenientes de familias de escasos recursos. El programa fue extendido al resto del país en 2004.
Para finales de junio, el balance de préstamos había llegado a 19.300 millones de yuanes (2.550 millones de dólares), según cifras del banco central.
"El riesgo de un crédito educativo es mucho mayor que el de un crédito comercial", dijo un empleado del Banco de China.
De acuerdo con las políticas vigentes, el sistema estatal de préstamos académicos no requiere garantes (fiadores), y ofrece un límite de tiempo "benévolo" (seis años, como máximo) para que los estudiantes terminen de pagar luego de haber terminado sus carreras. Los dos son considerados factores de alto riesgo para los bancos.
En vista de que los estudiantes pueden solicitar el crédito sin recurrir a garantes, los bancos no tienen alternativa diferente a confiar en el crédito personal del estudiante. No hay una hipoteca tangible que les permita a las instituciones bancarias asegurarse de que el alumno pagará completamente el préstamo ni que lo hará a tiempo.
Pese a que los bancos han creado un sistema de información para hacer seguimiento a los receptores de los préstamos, éste les es inútil para verificar su información personal después de que se han graduado.
"Hemos descubierto que muchas universidades y otras instituciones de información superior tienen varios millones de yuanes en gastos académicos en mora, algunos cercanos a los 1.000 millones", dijo Cui Bangyan, alto funcionario del Ministerio de Educación, en una conferencia de prensa a comienzos de este mes.
Cifras de esa cartera muestran que 2,07 millones de estudiantes chinos habían recibido un total de 17.270 millones de yuanes en préstamos hasta finales de 2005, pero casi uno de cada cinco no había cumplido con el contrato, y algunos incluso habían suspendido los pagos. El total de créditos con cobros suspendidos llegaba a más de 3.000 millones de yuanes.
Recientemente las sucursales en Beijing y Guangdong del Banco Industrial y Comercial de China reseñaron a más de 1.700 estudiantes que habían suspendido los pagos por más de un año. Información detallada sobre ellos, como sus nombres, documentos de identidad, y direcciones, fue publicada en Internet.
De acuerdo con las políticas de los préstamos estudiantiles, dictadas por el Banco Popular de China, el Ministerio de Educación, y el Ministerio de Hacienda, la reseña de estudiantes (denominada la "lista negra") es legítima.
No obstante, Qiu Baochang, miembro de la Asociación de Abogados de Beijing, dijo que seguir los conductos legales surtiría un mejor efecto que divulgar la citada lista en Internet, ya que los bancos podrían enfrentar demandas si la información publicada llegara a ser incorrecta.
Según Qiu, algunos estudiantes realmente tienen dificultades para pagar los préstamos a tiempo, y por lo tanto las entidades deberían ser un poco más tolerantes con ellos.
"Mi salario mensual sumado con las horas extras llega sólo a los 1.200 yuanes, y sólo puedo destinar 500 yuanes por mes (para cubrir el préstamo)", dijo uno de los estudiantes incluidos en la lista al diario Southern Metropolitan News.
"Si fuera posible preferiría pagar mi deuda con el certificado de grado, que me costó cuatro años de estudio más 50.000 yuanes en matrículas", añadió.
La política gubernamental ofrece descuentos, aunque los descuentos fiancieros no son suficientes para compensar las pérdidas de los bancos.
"El gobierno podría aprender de las prácticas internacionales", dijo Wei Xin, profesor de la Universidad de Beijing. "Aparte de ofrecer descuentos, algunos gobiernos extranjeros también pagan las deudas a los bancos a fin de reducir las cargas sobre los estudiantes y de esta forma los préstamos pueden brindarse a nuevos aspirantes".
"El gobierno debería tener una mayor responsabilidad en el riesgo que generan los préstamos educativos, después de todo el gobierno soporta la responsabilidad de la inversión en educación, no los bancos", apuntó Wei.