"Taiwán ha sido muy generoso y doy gracias por la solidaridad y cooperación que ha tenido por casi 60 años, pero he tomado esta decisión pensando en todos los costarricenses", dijo Arias en conferencia de prensa.
En Taipei, el canciller James Juang dijo que ofreció su renuncia al presidente Chen Shui-bian "para asumir la responsabilidad política" por la ruptura de relaciones. No aclaró si Chen aceptó su renuncia.
"He pedido que nuestras embajadas tomen precauciones extremas contra cualquier presión adicional de los comunistas chinos", expresó.
Arias manifestó que se trata de "una importante decisión a la que le ha llegado su hora en el marco de la realidad contemporánea", aunque admitió que la relación con Taipei fue "sólida a lo largo de las últimas décadas" y afirmó que en esta medida "no nos ha animado ni ofender ni agraviar a nuestros amigos de Taiwán, con quienes nos seguirán uniendo vínculos muy profundos".
Entre las razones citadas por Arias para tomar esa medida, dijo que es su responsabilidad "reconocer a un actor global como China, que recoge a una quinta parte de la población del mundo y con esta decisión nos sumamos a los 168 estados miembros de ONU".
También manifestó estar seguro que este paso "traerá prosperidad y desarrollo para Costa Rica", al apuntar que "buscamos fortalecer los vínculos comerciales y atraer inversión… creo que las razones son demasiado evidentes, China es la economía emergente más exitosa del mundo y pronto llegará a ser la segunda economía más fuerte del mundo después de Estados Unidos".
Según Arias, China es actualmente el primer socio comercial de Costa Rica, pues las exportaciones a esa nación llegan a los 1.000 millones de dólares.
Arias, quien horas antes había calificado como "rumores" versiones que señalaban la ruptura de relaciones con Taiwán, se justificó al decir que "una decisión de esta trascendencia requiere de una democracia discreta y hemos sido tan transparentes como las circunstancias lo permitían".