Especial: China se convirti

     Los productos chinos trajeron consecuencias benéficas para los consumidores, al permitirles acceder a mercadería de bajo costo  que de otra forma no habrían podido comprar, aunque levantó  algunas preocupaciones entre los productores locales. 

     Desde el ingreso del país a la Organización Mundial de  Comercio (OMC), el 10 de diciembre de 2001, las exportaciones  chinas tuvieron un espectacular crecimiento, aumentando también  las compras de materias primas de regiones como América Latina. 

     En 2006, el comercio chino con los países latinoamericanos  alcanzó los 70.220 millones de dólares, según el Ministerio de  Comercio de la República Popular China, y se estima que en 2007 el aumento podría alcanzar a 40 por ciento. 

     En el caso de Brasil, la continua valorización de la moneda  local real respecto a las monedas extranjeras hizo que las  importaciones registraran niveles récords este año, una tendencia  que puede continuar el año próximo. 

     Las compras a China se destacan en el salto de las  importaciones brasileñas, que avanzaron en línea con el cambio  favorable, el crecimiento de la economía y el aumento de la renta  de la población. 

     Las góndolas de los supermercados se ven cada vez más ocupadas por productos provenientes del exterior, y en especial los chinos. 

     China superó en agosto pasado al Mercosur-bloque que Brasil  integra junto a Argentina, Uruguay y Paraguay- como segundo  proveedor de productos del mercado brasileño, el mayor de América  del Sur. 

     Actualmente, los productos chinos alcanzan a 10 por ciento del total de bienes comprados por el país sudamericano en el exterior. 

     Según el economista de la Fundación Centro de Estúdios de  Comercio Exterior, Fernando Ribeiro, la entrada de productos  chinos acaba siendo benéfica gracias a su bajo precio. 

     "Para el consumidor es óptimo, porque él pasa a tener acceso  a productos electrónicos y otros ítems más baratos. Consigue  comprar um aparato de DVD por 100 reales (cerca de 60 dólares) a  causa de China.Y también con relación a la compra de bienes de  capital, a costos más baratos que internamente. Ahora, para  algunos sectores es una amenaza", señaló. 

     Nelson, un comerciante del tradicional barrio de Liberdade ( Libertad), en Sao Paulo, donde se concentran las comunidades de  origen asiático, confirma que esa percepción de bajo costo  caracteriza a la percepción que tienen los consumidores brasileños de los productos chinos 

     El fuerte crecimiento de las importaciones, sin embargo,  despertó temores en algunos sectores que se sienten perjudicados,  como calzados y textiles. 

     En el ámbito de la OMC existe un mecanismo de salvaguardia  transitoria para productos chinos que puedan causar un desvío  importante de comercio para el mercado importador. 

     Fabricantes locales de aquellos sectores solicitaron la  aplicación de medidas de protección a partir de la reglamentación  por el gobierno brasileño de ese mecanismo en octubre de 2005. 

     A pesar de las demandas, los datos muestran que entre los  principales productos importados desde China no figuran los que  provocan los reclamos. 

     Según la Secretaría de Comercio Exterior, los ítems que  encabezan la pauta de importaciones de origen chino a Brasil son  aparatos de telefonía, dispositivos de cristal líquido, receptores de radio y televisión, terminales de telefonia celular, circuitos  impresos, cámaras y grabadores de vídeo, entre otros, sectores em  los que no se presentaron problemas. 

     Los especialistas llaman la atención de que se está  verificando um cambio gradual em el perfil de los productos  importados desde China, que empieza a migrar de productos de bajo  valor para los de mayor tecnología, lo que hace difícil que  mantenga los precios tan bajos. 

     Nelson resaltó que así como se produjo una llegada masiva de  productos chinos hace algunos años, ahora el fenómeno comienza a  repetirse con mercaderías a muy bajo costo venidas de países como  la India y Vietnam. 

     Para el comerciante, "China puede dominar el mundo" como  resultado de su cultura muy disciplinada y las largas jornadas de  trabajo em el país que reducen el precio de su producción.