Especial: Circo Imperial de China causa admiraci

     Lo que más llamó la atención de los espectadores fue la  coreografía de un grupo de acróbatas que suben por columnas y  realizan piruetas de forma horizontal, arrancando exclamaciones de  sorpresa entre los espectadores. 

     El comentario general de los panameños, que llenaron el teatro  Anayansi para presenciar este espectáculo, fue de satisfacción por  los impresionantes actos presentados por los 50 atletas, quienes  practicamente vuelan por los aires con mucha facilidad. 

     Carlos Batista, uno de los asistentes al espectáculo que vino  acompañado de su esposa y un hijo, comentó que es la primera vez que  disfruta de un circo de este tipo, donde hay una alta calidad de  artistas. 

     "Me llamó mucho la atención la agilidad de los gimnastas chinos  que pueden "dar increíbles vueltas" por el aire y saltar aros de  todos los tamaños sin dificultad, haciendo contorsiones  inimaginables", dijo Batista durante el intermedio de la  presentación. 

     Otra espectadora, la señora María Rodríguez, dijo que le gustó el  profesionalismo de los artistas chinos porque combinan la gimnasia,  la acrobacia, el malabarismo y el ballet, con una habilidad  magistral. 

     "Es un show de alto nivel que lo he disfrutado en todos sus  ángulos, sobre todo me gustó la gran preparación técnica de todos  los atletas que intervienen en los diferentes números", apuntó  mientras disfrutaba el espectáculo. 

     Según Aneldo Rodríguez, un profesor de música que se quedó  maravillado con la presentación de un rey mítico con una corona  dorada, vestido con una túnica real y calzando unos zancos largos,  esta imagen impactó con su coreografía de corte oriental.  

     "Alrededor de él se mueven muy ágilmente ‘duendecillos’ que  saltan y dan piruetas en el aire con bastante agilidad, creando una  imagen de leyenda china, para el regocijo de todos los asistentes a  este espectáculo, único en su género", comentó. 

     Los 50 acróbatas chinos del Circo Imperial provienen de  diferentes escuelas de deportes olímpicos para niños de toda China,  donde se entrenan durante cuatro años.  

     "Usualmente los candidatos son rigurosamente seleccionados  mediante pruebas físicas y de flexibilidad", dijo el director de  esta institución, Huang Sheng. 

     Una vez incorporados, los atletas de ambos sexos viven una vida  disciplinada, en la que hacen muchos ejercicios de gimnasia y  atletismo para mantenerse en forma. 

     Este circo tiene entre sus atletas a 35 hombres y 15 mujeres, que  presentan actos considerados de los mejores del mundo por la crítica  especializada de los lugares donde se han presentado. 

     Una de las gimnastas, Bo Yang, tiene apenas 21 años. Ella nació  en la provincia china de Jian Su, donde desde muy niña le gustaba la  vida del circo. Como todos los aspirantes, ella ingresó a una  escuela de atletas a los nueve años. 

     "En el escenario hago un número con sillas, platillos y mucha  acrobacia, al lado de mi amigo Wang Ya Peng, dijo un poco tímida la  artista que realizó un pequeño espectáculo demostrativo antes del  estreno. 

     Dijo que en su familia ella fue la primera en escoger una  profesión en un circo, y que se siente realizada como mujer por  tener esta profesión. 

     Comentó que es soltera y todavía no tiene planes para casarse. 

     Según refirió Yang, los gimnastas que trabajan en esta  institución tradicional con frecuencia se retiran a los 35 años,  aunque hay algunas excepciones, pero son pocos los que sobrepasan  este límite. "!Yo trabajaré hasta cuando pueda!", destacó. 

     La presencia del Circo Imperial en Panamá forma parte de una gira  internacional por varios países latinoamericanos, que incluye a  Brasil, Perú y Costa Rica.