De acuerdo con los datos facilitados hoy por el Buró Nacional de Estadísticas, la tasa de crecimiento se sitúa 0,2 puntos porcentuales por debajo de la registrada en los diez primeros meses del año.
La inversión en el sector inmobiliario, sobre el que las autoridades tratan desesperadamente de establecer un control, se incrementó un 24 por ciento para situarse en 1,64 billones de yuanes.
Mientras tanto, las inversiones en los sectores de transporte ferroviario, minería, petróleo y gas natural aumentaron un 105,8, 28,9 y 29,8 por ciento respectivamente.
Si bien el exponencial crecimiento de la inversión en activos fijos es considerado un factor esencial para el crecimiento económico del gigante asiático, su voluminosidad arroja fuertes dudas sobre un excesivo sobrecalentamiento de la economía.
Para prevenir este sobrecalentamiento el gobierno central ha adoptado una serie de medidas, entre ellas la reducción del suministro de capital para absorber la liquidez en el mercado interbancario, medidas administrativas para limitar la inversión en el sector inmobiliario, junto con mayores controles sobre los proyectos de inversión y la gestión de los flujos de capital.