En una entrevista exclusiva con Xinhua, la catedrática de Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, quien durante 15 años ha hecho un seguimiento de lo que ocurre en China, dijo que la campaña de reforma y apertura es una muestra de la política pragmática que ha llevado a China a convertirse en una "potencia naciente".
Desde 1978, cuando la Tercera Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) propuso la política de reforma y apertura, el crecimiento económico del país ha sido "firme y constante", dijo.
"La industria china basada en lo textil en la década de los 70, pasó a la electrónica y telecomunicaciones, y después empezó a centrarse en la ciencia y la tecnología, en la industria espacial, automotriz, en los servicios y en el turismo", explicó Hernández.
"Ahora China está dejando de lado las manufacturas baratas para enfocarse en investigación y desarrollo, y en alta tecnología. Gracias a esta transformación, el país asiático ha registrado un índice de crecimiento promedio de entre 9 y 10 por ciento anual", agregó.
En ese mismo periodo, el desarrollo social chino ha avanzado destacadamente, y los ciudadanos disfrutan de un mejor nivel de vida y de mayores beneficios sociales, afirmó la académica.
RELACIONES CON EL MUNDO
"Las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con otros países se han desarrollado a pasos agigantados, y China ha dejado de ser el secreto mejor guardado", dijo.
En estos 30 años, la influencia internacional del país en desarrollo más grande del mundo, como se autodefine China, también se ha fortalecido.
"Su participación en organismos internacionales le ha permitido tener voz y voto en las principales decisiones mundiales", comentó la entrevistada.
"China ha aplicado bien su propuesta de sociedad armoniosa, no sólo a nivel interno sino también en las relaciones exteriores. Basado en esta política, el país ha contribuido a la solución de conflictos internacionales", dijo.
Sobre la relación de China con los países de América Latina, dijo que es mutuamente benéfica y promueve la relación Sur-Sur.
Por un lado, la nación asiática logra ampliar su esfera de influencia, consigue materias primas y otros productos de la región que le son necesarios, mientras que los países latinoamericanos aumentan sus ingresos a través del comercio y de las inversiones de China, comentó.
En la crisis financiera actual, China también ha tenido oportunidad de demostrar que es un miembro responsable de la comunidad mundial, y que es capaz de emprender acciones concertadas para ayudar a la recuperación de la solvencia del sistema financiero internacional, indicó Velia Hernández.
La académica, quien ha visitado China, mencionó dos hechos recientes que considera como la materialización de la política de reforma y apertura china.
Uno, es la exitosa organización de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Beijing 2008, que coronaron los esfuerzos colectivos de los chinos en colaboración con la comunidad internacional y constituyeron la presentación ante el mundo de los logros más importantes de China.
El otro, fue el lanzamiento en septiembre de este año de la nave espacial Shenzhou VII tripulada por tres astronautas, uno de los cuales llevó a cabo la primera caminata espacial del país.
"Esto me hace considerar a China como un país en desarrollo ‘sui géneris’. Por un lado, se encuentra al nivel científico, económico y de desarrollo de los países más avanzados del mundo, pero por otro sigue padeciendo problemas crónicos característicos de los países menos desarrollados", comentó la académica a Xinhua.
TAREAS PENDIENTES
La catedrática dijo que es necesario analizar los aspectos en los que China todavía tiene que alcanzar progreso. Uno de ellos es la desigualdad económica y de desarrollo entre la próspera región oriental y la atrasada región occidental.
La disparidad de ingresos entre los residentes urbanos y los rurales es otro problema. Obviamente, este desequilibrio se manifiesta también en educación, atención médica y bienestar en general, agregó.
Aunque China ha emprendido acciones para resolver los problemas de contaminación ambiental, aún queda un largo camino por recorrer, para no sólo cumplir las demandas internacionales, sino también para proteger su medio ambiente y la salud de sus ciudadanos, dijo.
La seguridad y la calidad de los alimentos y de los productos chinos es otro aspecto que necesita acciones firmes.
"Creo que algunos de los problemas que enfrenta China después de 30 años de reforma y apertura se deben a la rapidez de los cambios. Incluso, considero que muchos chinos han sido tomados por sorpresa ante la vertiginosa transformación", dijo la catedrática de la UNAM.
No obstante, las perspectivas de la política de reforma y apertura de China son alentadoras, pronosticó.
"Sin lugar a dudas, el sólido liderazgo del Partido Comunista de China, la disciplina y la disposición de los chinos a aprovechar las oportunidades son parte importante del milagro chino", opinó.
Finalmente, la especialista dijo que "si China continúa traduciendo en acciones prácticas principios como el concepto científico de desarrollo, sociedad armoniosa, sociedad modestamente acomodada, política exterior independiente y pacífica, y la política de reforma y apertura misma, podremos esperar muchas sorpresas más".