El contrato fue firmado el lunes en San José, capital de Costa Rica, durante la visita de Estado del presidente chino, Hu Jintao.
De acuerdo con el documento, cuyo término es de 25 años, la empresa conjunta ayudará en la modernización y ampliación de la refinería de Moín (Caribe), cuya capacidad anual de refinación se incrementará de los actuales 1,2 a 3 millones de toneladas.
La renovación de las instalaciones también permitirá la mejora de la calidad del producto y la reducción de la contaminación, señalaron las fuentes, que no obstante se abstuvieron de revelar detalles sobre el monto de la inversión y el cronograma.
Los nuevos socios también acordaron lanzar un estudio de factibilidad sobre una nueva refinería, cuya capacidad diseñada de procesamiento de crudo estaría en el orden de los 10 millones de toneladas anuales